Ray Bradbury, en su libro "Farenheit 451", nos sorprende con un mundo donde el libro está condenado a desaparecer. Los protagonistas memorizaban los textos y los trasmitían de forma oral y lo hacían en "el bosque de las palabras".



Novedades en el mundo de la literatura infantil y juvenil, libros para reir, pensar, jugar, sentir y, como no, VIVIR.







miércoles, 17 de octubre de 2012

La librería ambulante


 
La libreria ambulante, como nos adelanta la editorial Periférica, nos adentra en "un mundo único y lleno de encanto donde el tiempo se ha detenido" y no sólo porque la narración está localizada en los albores del siglo XX en zonas rurales de Estados Unidos, o porque el tempo sigue el ritmo de las ruedas de los carruajes, sino porque lo que Morley nos cuenta no tiene edad ¿Quién no ha soñado alguna vez dejar todo lo que está haciendo, olvidarse de todo lo que tiene por hacer, y marcharse a vivir una "aventura"? Y si esa "aventura" supone viajar en un precioso y confortable carromato vendiendo libros en granjas donde se es bien recibido, la idea es absolutamente atractiva.

Lo que hizo Helen McGill, cuarentona entrada en carnes y soltera, fue coger la ocasión que le brindó el peculiar señor Mifflin y lanzarse a vivir una nueva vida, dejando atrás sus años de institutriz y su rutina como granjera en compañía de su hermano Arthur, escritor de éxito. Los hechos que van acaeciendo a lo largo de la historia son un canto a la naturaleza, con esos magníficos atardeceres en el campo o los fríos amaneceres, y al amor por los libros. El vendedor ambulante Mifflin le transmite a Helen su forma de vender libros, donde no todo vale sino que a cada persona hay que venderle el libro para el que está preparado ; honestidad y sinceridad hacen que donde vaya sea tratado como un amigo. Y estas mismas cualidades son las que dejan también huella en el corazón de Helen.

Morley nos lo cuenta con un lenguaje sencillo, como sus personajes, ligero y un tanto jocoso que permiten hacer de su lectura un momento muy placentero, aunque siembre la inquietud en nosotros ¿qué pasaría si ahora un señor Mifflin llamara a mi timbre y me ofreciera en venta el Párnaso?
 
 
Christopher Morley (1890-1957) nació en Haverford, Pensilvania. Estudió en Harverford College, donde su padre trabajaba como profesor de matemáticas. Posteriormente, se matricularía en la universidad inglesa de Oxford para estudiar historia moderna durante tres años (época que contaría en su novela autobiográfica de 1931 John Mistletoe). En 1913, de vuelta en Estados Unidos, se instaló en Nueva York y comenzó a trabajar en la editorial Doubleday. Pocos años después se convertiría, recorriendo Estados Unidos como columnista y reportero, en uno de los periodistas más prestigiosos de su época.
 
Inteligente, lúcido y sofisticado, fue un escritor de éxito y al mismo tiempo un escritor de culto. Se ha dicho de él, comparándolo con Noel Coward, que su refinamiento era indudablemente británico. Sutil humorista, dijo de sí mismo que amaba tanto a Shakespeare como al Conan Doyle de las aventuras de Sherlock Holmes. Sin embargo, su dos grandes maestros fueron compatriotas suyos: Walt Whitman y Mark Twain. El eco de su obra se encuentra en escritores de distintos países y generaciones: de Kingsley Amis a Tom Wolfe.
 
Sus obras publicadas son:
  • Parnassus on Wheels (novela, 1917)
  • Shandygaff (ensayos, 1918)
  • The Haunted Bookshop (novela, 1919)
  • TThunder on the Left (novela, 1925)
  • The Trojan Horse (novela, 1937)
  • Kitty Foyle (novela, 1939) : fué llevada al cine con el título en España de Espejismo de amor
  • The Old Mandarin (poesías, 1947)

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