Ray Bradbury, en su libro "Farenheit 451", nos sorprende con un mundo donde el libro está condenado a desaparecer. Los protagonistas memorizaban los textos y los trasmitían de forma oral y lo hacían en "el bosque de las palabras".



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domingo, 9 de junio de 2013

Lo que mueve el mundo

Kirmen Uribe


Nacido en Ondarroa, Vizcaya, en 1970, se licenció en Filología Vasca y cursó estudios de posgrado de Literatura Comparada en Trento. Es autor de proyectos multimedia que combinan la literatura con diferentes disciplinas artísticas y ha participado en encuentros literarios en Europa, Asia y América. Ha traducido a Raymond Carver, Sylvia Plath, Anne Sexton, Mahmud Darwish y Wislawa Szymborska, entre otros, y colabora en diversos medios de prensa escrita, incluida la prestigiosa revista The New Yorker. La publicación en 2001 de su libro de poemas Bitartean heldu eskutik (Mientras tanto dame la mano, 2003), supuso, según la crítica, una «revolución tranquila» en el ámbito de la literatura vasca. Traducido al castellano, francés, inglés y ruso, el poemario fue galardonado con el Premio Nacional de la Crítica y elegido finalista al mejor libro de poesía traducido al inglés en 2007 en EE. UU. por el PEN American Center. Con Bilbao-New York-Bilbao, su primera novela, obtuvo el Premio Nacional de Narrativa y el Premio de la Crítica en euskera.
 
 
Título: Lo que mueve el mundo
Editorial: Seix Barral
Colección: Biblioteca Breve
Sinopsis

En mayo de 1937, tras el bombardeo de Gernika, miles de niños vascos partieron del puerto de Santurce rumbo al exilio. Entre ellos se encontraba Karmentxu, una niña de ocho años que fue acogida en Gante, Bélgica, por el escritor Robert Mussche. La vida del Robert cambiará con la llegada de la niña, su implicación en la resistencia durante la Guerra Civil y el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial.


Comentario

Kirmen Uribe es un narrador diferente: imprime a sus novela el  alma de la poesía conjugándola con datos y hechos históricos reales. De la mano del relato aparecen también cartas y reflexiones, en esta manera tan suya que tiene Kirmen de saber contar. Y lo hace de una forma sencilla, con frases cortas y directas, expresión de su lengua original, el euskera (me sorprende que no traduzca el propio autor sus obras al castellano).

En su primera novela, "Bilbao-New York-Bilbao", el relato se articulaba en torno a un cuadro, alternando los datos de la investigación sobre el propio cuadro con la historia del pintor y la situación  personal del narrador. Ahora partimos de un hecho dramático: la separación de miles de niños vascos de sus familias tras el bombardeo de Gernika. Mientras ellos comienzan una nueva vida en otro país sus padres quedan atrás, intentando sobrevivir entre el hambre y el dolor.
Este hecho, que subyace latente a lo largo de la novela, no es sino la disculpa para hablarnos de Robert Mussche  (de hecho, el título original de la obra es Mussche). Impresionante. Robert Mussche es el ideal de héroe: comprometido y coherente, con un sentido del deber que le hace seguir los dictados de su conciencia por encima de sus intereses personales. Alguien en quien poder confiar plenamente, con un enorme corazón. Comparten las páginas su amigo Herman Thiery, su mujer Vic, su propia hija Carmen y todo un continente desgarrado por la guerra, "...el hundimiento de un mundo y el comienzo de otro".

Pero este libro no es solo un relato sobre el horror de las guerras; es un canto a la esperanza ("...He pasado una mala racha, pero ahora vuelvo a percibir el paso de las estaciones"). No es solo sobre la traición o la envidia, sino sobre el infinito poder de la amistad (preciosas las palabras de la página 84). No nos habla solo de muerte, sino de la vida y de permanecer vivo en la memoria (..."Que este libro sea además una pequeña sepultura de papel para Robert")

En la web de Kirmen  podéis ver un corto booktrailer de esta obra: está en lengua inglesa, subtitulado en euskera, y en él Carmen, su hija, nos dice: "Yo tenía ocho meses. Cuando la miro veo una familia feliz. Pero no recuerdo ese momento, yo era muy pequeña". A Carmen su padre le fue arrebatado por la guerra; su madre se lo devolvió a través de las cartas y obras que conservó. Ahora Kirmen la ha dado "...esa tumba que nunca pudo visitar".


MUSSCHE from Angel Aldarondo // Kosmikar on Vimeo.

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