Ray Bradbury, en su libro "Farenheit 451", nos sorprende con un mundo donde el libro está condenado a desaparecer. Los protagonistas memorizaban los textos y los trasmitían de forma oral y lo hacían en "el bosque de las palabras".



Novedades en el mundo de la literatura infantil y juvenil, libros para reir, pensar, jugar, sentir y, como no, VIVIR.







miércoles, 16 de junio de 2010

Nuestra exposición de Mariona Cabassa en la prensa.


Noticia de "El adelantado de Segovia"
La librería Diagonal viene celebrando sus primeros 25 años de actividad, aniversario repleto de memoria viva y de proyectos abiertos, aún por estrenar. Y siempre en torno a los libros infantiles y juveniles como ámbito preferente.
Pero desde hace algunos años nos viene sorprendiendo con pequeñas grandes muestras de ilustraciones con tanta constancia como exigencia. Ya hemos comentado varias veces cómo imagen y texto se funden con belleza y complicidad en libros emotivos, auténticas obras de arte, y que con frecuencia incluimos en la etiqueta de la mal llamada literatura infantil. Tal vez la preservación del libro, de la lectura y, en el fondo, de la imaginación y de la cultura, tenga su garantía de futuro en esta labor editorial y artística.
Junto a otras actividades de cuentacuentos, de lecturas de autores y escritoras de los textos, también podemos disfrutar de las obras de los ilustradores, que con tanta sensibilidad visual como competencia técnica iluminan, nunca mejor dicho, los relatos memoriosos de nuestra iniciación a la vida. Aunque tal vez debiéramos utilizar el género femenino para referirnos a la ilustración editorial, por la cantidad y calidad altísima de ilustradoras que vamos descubriendo.
Y este es el caso de Mariona Cabassa. Con una obra extensa y densa, sólida y reconocible, delicada y laboriosa, es capaz casi de invertir la jerarquía preestablecida entre el texto y la imagen. Mariona Cabassa logra una cierta cuadratura del círculo, con un lenguaje consolidado de formas, colores, composiciones, es capaz de hacer flexible esta trabajada codificación para ponerla a la par de cada relato, sea clásico o actual. Un lenguaje es más rico cuanto más dúctil, más fecundo cuanto más significados concita, más implicativo cuantas más emociones despierta. Las ilustraciones de Mariona Cabassa logran esta síntesis sin mayor estridencia, con total empatía. Y amplia con coherencia la eficacia significativa de la ilustración a la labor editorial y a la comunicación comercial, dando cuerpo de color y formas a los relatos míticos y persuasivos más dispares.
Basta echar un simple vistazo a los programas de los talleres sobre ilustración o acrílico que organiza para observar y valorar el rigor estratégico de su obra y la pertinencia metódica y la exigencia del lenguaje de la imagen en general y de la ilustración particular, que propone a sus alumnos y que observamos en sus obras. El valor de la idea en cada proyecto personal, los objetivos específicos plasmados en cada book, la alta competencia en el manejo de los recursos compositivos, colores. Y todo para dar credibilidad y emoción a los personajes. Todo para dar significado y entidad narrativa a cada relato, sin regatear experimentos sobre los soportes más variados sean físicos o digitales.
En la Librería Diagonal podemos ver una muestra amplia de dibujos de tres obras muy emblemáticas del arte de Mariona Cabassa, "25 Cuentos tradicionales españoles" (2005) con texto de José María Guelbenzu, "La gallina Crestazul" (2009) y su última creación "El somni de laAmina" (2010).
Y finalmente y no de menor importancia, llamar la atención de que todos los dibujos expuestos son piezas originales. Aún huele el acrílico y el pastel.
La ilustradora
Mariona Cabassa Cortés (Barcelona, 1977) se define como ilustradora. Finalizó sus estudios de ilustración y diseño gráfico en la Escuela Massana de Barcelona, con el Premio Extraordinario 2000. Realizó un postgrado de ilustración y grabado en lÉcole des Arts Déco (Strasbourg) y otro en lÉcole des Beaux Arts (Marseille).
Desde el 2001 ha colaborado con editoriales españolas y del extranjero. Sus trabajos aparecen habitualmente en revistas, periódicos y publicaciones del ámbito editorial y publicitario de España, Francia, Australia, Singapur y Corea.
Habitualmente realiza colaboraciones para revistas de ámbito nacional (Magazine de La Vanguardia, Cavallfort, Tretzevents, Mujer 21, Stout, Descobrir Catalunya) y para estudios de diseño y publicidad (Enric Jardí, Zenigmedia, Reporter). También ha realizado diversos trabajos de ilustración para el Ajuntament de Barcelona y la Generalitat de Catalunya.
Pero ante todo es ilustradora de libros para niños. Premios Premio Junceda de Ilustración (Categoría Libro Infantil) 2003, por Conte per contar mentre es menja un ou ferrat. III Premio Internacional Compostela para Álbumes Ilustrados 2010, por La Familia C.
Ha participado en exposiciones colectivas de ilustración y grabado, así como en otros diversos proyectos en los universos del cómic y de la animación.
En 2003 fue premiada por la Asociación Profesional de Ilustradores de Catalunya (APIC) por el "Libro para contar mientras se come un huevo frito" (Editorial Kalandraka) y en 2009 por "Adivina adivinanza tengo un cero en la panza" (Editorial Anaya).
En 2005 fue seleccionada para participar en Bolonia en la exposición y catálogo "Ilustrísimos", dedicados a la ilustración española. También la Asociación de Ilustradores y el Ministerio de Cultura la propone para el catálogo y exposición de la "22a Mostra Internazionale d´Illustrazione per l´Infanzia" de la Fondazione Cassamarca.
Actualmente compagina el trabajo de ilustradora con el de profesora en distintas escuelas de arte y diseño de Barcelona, Eina y Elisava de Barcelona. Con su amiga y colega Rebeca Luciani ha puesto en marcha un taller para ilustradores que realizados veces por semana en Barcelona. (www.bcntallerdeilustracion.blogspot.com).

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