Ray Bradbury, en su libro "Farenheit 451", nos sorprende con un mundo donde el libro está condenado a desaparecer. Los protagonistas memorizaban los textos y los trasmitían de forma oral y lo hacían en "el bosque de las palabras".



Novedades en el mundo de la literatura infantil y juvenil, libros para reir, pensar, jugar, sentir y, como no, VIVIR.







domingo, 19 de marzo de 2017

EL SEÑOR ZORRO Y EL HILO ROJO de Franziska Biermann





EL SEÑOR ZORRO Y EL HILO ROJO
  Ilustraciones y texto: Franziska Biermann
 Traducción:  Elena Abós
Editorial Cuatro Azules


Es una historia muy bonita sobre la amistad, los libros, la lectura y la diferencia (las peculiaridades de cada uno).
En esta nueva entrega, el Zorro, que es bastante especial y poco sociable, se come los libros porque lo que más le gusta es devorarlos. Por eso, se hace escritor y eso le lleva a ser famoso. Sus novelas del detective Jacky Marrone son esperadas por los lectores, pero él sigue sin relacionarse con los demás. Durante el buen tiempo, el zorro observa a la gente, recoge objetos, acumula ideas, y todo eso lo guarda en el sótano de su guarida. Cuando llega el invierno, utiliza todas esas ideas para escribir sus novelas. Pero un día, todo lo que hay en el sótano desaparece. Su editor, que es el único que se preocupa de él y le cuida, le va a ayudar a buscar sus tesoros. Al investigar, encuentran un pequeño túnel y, para que no se pierda, el editor le ata una lana de su jersey que, a modo de hilo de Ariadna,  se va deshaciendo poco a poco mientras el zorro avanza. En fin, el desenlace de la historia nos lleva a conocer al ratón de biblioteca y a la bibliotecaria. 
Es muy interesante el enfoque que hace la autora respecto a que cada uno puede encontrar su lugar en el mundo. El ratón quiere salir de su vida triste y aspira a escribir pero no se le da bien. Sin embargo, en vez de frustrarse, descubre que lo que mejor se le da es ayudar en la biblioteca, colocar, clasificar, etc. y leer cuentos a los niños. Un enfoque positivo para que los lectores perciban que aunque nos empeñemos en hacer algo que no nos sale, siempre podremos buscar otra cosa.
Un aspecto interesante es la ilustración y la tipografía. Hay diferentes tipos de letra y palabras de mayor tamaño resaltadas en el texto. Las páginas son de diferentes colores, lo que hace que sea un libro muy vivo y variado.
La traducción está muy bien hecha, no se aprecia que el texto original no está en castellano porque está muy bien adaptada a las expresiones más propias de nuestro idioma.

En definitiva, un libro interesante, con ideas clave para reflexionar sobre la historia que se nos cuenta y con una trama divertida y original.

Reseña realizada por Fuencisla y Margarita

viernes, 10 de marzo de 2017

TANIA VAL DE LUMBRE de María Parr



TANIA VAL DE LUMBRE  

Autora: María Parr

Ilustraciones: Zuzanna Celej

Editorial Nórdica

Tania Val de Lumbre cuenta la historia de su protagonista, una niña pelirroja de 10 años que vive en un pequeño y remoto pueblo donde es la única niña.
Es un libro precioso, lleno de ternura y amor, con ilustraciones bien hechas, que reflejan luz y armonía.
La historia pone de manifiesto la extraordinaria sensibilidad de Tania, con los animales, la naturaleza y la música, su carácter aventurero y desenfadado propio de su edad. Muy interesante resulta la aparición de la novela Heidi, de Juana Spyri, que va a tener un papel importante en la trama y, por otro lado, la presencia de la música y de la naturaleza.
De forma especial este libro refleja el sentido de la amistad a través de la relación de Tania con su buen amigo Gunnvald, que tiene setenta y cuatro años, mostrándonos cómo en las relaciones personales pasamos buenos y malos momentos, experimentamos la confianza, el añorar al otro, las dudas o la alegría compartida.
Un libro que combina perfectamente aventuras, sensibilidad y reflexiones sobre la la amistad, el hogar o las relaciones personales. Donde los personajes están muy bien definidos y construidos, de hecho, podríamos sacar una historia propia e interesante de cada uno de ellos.

Reseña realizada por Pochola y Mariu Diaz-Miguel

lunes, 6 de marzo de 2017

LOS EXTRATERRESTRES ESTÁN AHÍ FUERA de Susann Opel-Götz


LOS EXTRATERRESTRES ESTÁN AHÍ FUERA 
Susann Opel-Götz 
Editorial Siruela 

Aunque el título pueda inducir a error, no se trata de un libro sobre alienígenas venidos de otros planetas, sino de el descubrimiento por parte se Jona, el protagonista fr la novela, de todo un mundo al que él es absolutamente ajeno: los suburbios de la ciudad.
El protagonista es un apasionado del mundo exterior: alienígenas, ovnis, extraterrestres y demás fenómenos cósmicos; de hecho, ha leído todo lo que ha podido sobre el tema. Jona está convencido de que en algún momento de su vida conocerá a un alienígena. El día que Henri se sienta a su lado en la escuela, supone que ese día ha llegado. A partir de ahí surge una gran amistad entre los dos.  
Jonathan, Jona para sus padres y amigos, habla mucho (hasta pierde el hilo de lo que nos está contando algunas veces), no sabe resumir, no se le dan bien las matemáticas, tiene un cine interior (sí, él mismo “se ve” diciendo o haciendo cosas que le gustaría), no le gustan los besos ni los abrazos (aunque algunas veces ha visto cómo sólo con un abrazo uno se siente mejor), no llora desde los cinco años, le encantaría decir esas palabras tabú que sus padres no le permiten, de vez en cuando no entiende las conversaciones de los mayores y algunas veces también le da por pensar. Piensa en el acosador de Víctor, en los juegos de besos con Larissa y en su amigo extraterrestre. Jona está convencido de que su nuevo compañero de pupitre es un extraterrestre porque no tiene ni idea de las cosas "normales" de los terrícolas, esas que todo el mundo hace como las vacaciones de verano en la playa, los regalos de Navidad, las visitas al zoo y al parque temático, la variedad de comida (ecológica) que existe y que se guarda en el frigorífico y en los armarios; además todas esas cosas las pagan los padres, no los niños. 
Nuestro protagonista vive aún en la edad de la inocencia, quizá demasiada. Jona es ajeno a la realidad de su amigo hasta que lo ve con sus propios ojos, y se da cuenta de que efectivamente extraterrestre no es, pero como le dijo su madre “somos de dos mundos distintos”. Dos mundos separados escasamente: el del barrio “bueno” y el barrio “malo”, ese donde no se puede ir pero que es el hogar de su mejor amigoEn cambio, la amiga de Henri sí va siendo consciente de las circunstancias del chico nuevo, incluso en alguna ocasión le dice a Jona que no se está enterando de nada. Los pensamientos que tiene Jona cuando ve el piso, el sofá, las sillas, la tele, el vaso de agua que les ofrece (porque Henri no tiene otra cosa), las sensaciones que le producen el gris de las calles y de los edificios, los chavales encapuchados que están en la acera, la angustia, el miedo, el olor (que no va a olvidar nunca)
Por supuesto que se había imaginado mil veces el hogar de Henri, pero era muchísimo peor de lo que se esperaba, incluso sabiendo lo que era “ser pobre”, que lo había visto en la tele y  hasta había visitado una casa rural sin baño. No obstante, nada de esto cambia el hecho de que hayan sido y seguirán siendo grandes amigos.  
Henri y Jona se ven sometidos al acoso y persecución del típico matón de clase y será a partir de esa situación cuando Jona conocerá la verdad sobre la vida de Henri. Hasta entonces, realmente es Jona el que parece vivir en otro planeta sin enterarse de nada y creyendo que el extraterrestre es su amigo.
El final del libro sobrecoge y emociona.
Los capítulos no son breves y las ilustraciones sólo aparecen acompañando al título. No hay muchos personajes.  Se lee bien, sobre todo a partir de la mitad, aunque en algunos momentos puede parecer que la historia podría ser contada en menos páginas. 
Para terminar y a modo de reflexión, cabe decir que si el protagonista no fuera tan inocentón, no habría libro. Jona tiene casi 10 años, una hermana adolescente y un hermano de unos 5, padres que trabajan y una chica que les cuida y les hace la comida. El vecino es librero y su casa está llena de los libros de su librería. Precisamente será el vecino  el que le seguirá la corriente con lo del extraterrestre.  El protagonista tiene un adulto en quien confiar y éste se convierte un poco en el hada madrina del otro. 

Reseña realizada por Rodrigo y Sara Cid

lunes, 27 de febrero de 2017

UN AMOR DE HERMANITA de Astrid Desbordes


Un amor de hermanita
Autora: Astrid Desbordes
Ilustradora: Pauline Martin
Editorial Kókinos

Un amor de hermanita es una  historia en la que se aborda el tema de los hermanos y se hace de una manera muy acertada. Nos encontramos con la visión de un niño, el protagonista, que se encuentra con que su vida va a cambiar ante la llegada de una hermanita que él no ha pedido. Como dice el propio protagonista:

      "No recuerdo haber pedido una"

Las reflexiones que nos presenta la autora en boca del niño son muy adecuadas a la visión que se puede tener ante un hecho así:

     "Mi hermanita es muy pequeña. Aunque ocupa demasiado espacio"

Esos primeros momentos de adaptación ante la llegada de una hermanita van a ir cambiando. Curiosamente, las reflexiones del niño incluyen un punto de vista que no se suele tratar en libros que abordan este tema: el reconocer la propia identidad, el espacio propio o el tiempo en el que los padres te hacen caso solo a ti:

     "Y cuando ella no está, también se está bien"

La historia continúa hasta el momento en que la hermanita ya ha crecido un poco y puede participar en los juegos del protagonista. Y en ese momento, aparece un  pensamiento positivo que enfoca con claridad el mensaje de este libro:

       "Porque lo que más me gusta de mi hermanita es ser su hermano mayor"

Las ilustraciones que acompañan el texto dicen mucho con poco, los gestos de los protagonistas son muy expresivos aunque el trazo sea sencillo. Los colores son brillantes, muy apropiados para la historia que se cuenta.
En definitiva, un libro muy recomendable no sólo para abordar el tema de los nuevos hermanos, sino para disfrutar con una historia bien contada.

domingo, 12 de febrero de 2017

PIARA de Mónica Rodríguez




PIARA
Autora: Mónica Rodríguez
Ilustraciones: Patricia Metola
Editorial Narval

A través de los ojos de Ángela, en su universo rural de cerdos, pollos y caballos, Mónica Rodríguez nos hace sentir y vibrar de la mano de esta niña, que despertó de la infancia para enfrentarse a "todo lo que no entendía y a lo que entendía sin entender" 
Y así, suavemente, como si resbaláramos por el barro de la rivera, donde Ángela encuentra por primera vez a Pedro, su nuevo amigo de la ciudad, nos sumergimos en una narración fluida, ágil y no exenta de humor, sobre hechos tan habituales en la naturaleza pero tan extraordinarios, como nacer y morir.
Un libro lleno de contrastes: el campo y la ciudad; alegrías y tristezas; la muerte y la vida "cruel y hermosa a la vez"; con personajes y animales, tiernos y rudos, como los guarros que, aunque "son más solidarios que algunas personas", también "son muy suyos y muerden y cocean si se sienten en peligro" o Yemita, el pollo desplumado, que crió tía Guilermina entre sus pechos, porque le daba pena que fuera tan feo. Destaca también la relación entre los dos niños y entre los dos adultos.
Piara tiene humor y refleja también buenas costumbres.
Respecto a las ilustraciones, Patricia Metola, fiel a su estilo, crea un universo acorde con los espacios y las emociones que pueblan el libro. Utiliza tonos de negro, gris, blanco y amarillo. Muy adecuados.
Recomendable para cualquier edad porque Mónica utiliza una prosa magnífica para describir sentimientos intemporales que nos hacen reír y emocionarnos.